¿Tienes un blog pervertido? en Tu look habla


Lo más probable es que sí, aunque no lo creas.
La perversión de un blog solía darse cuando dejaba de ser reflejo de una vida real, la del blóguer, para convertirse en el reflejo de las marcas que tenían al blóguer como vehículo, como agente de transmisión, de su imagen.
Si un día una agencia de talentos blogueriles como Okiko Talents hubiera llamado a tu puerta y te hubiera ofrecido convertirte en una de sus marcas, profesionalizando el que había sido tu hobby ¿Habrías dicho que no?
Lo más lógico habría sido que consideraras la oferta y respondieras que sí. Tu blog personal se habría convertido en un blog comercial, desde una lectura purista del concepto original de blog o simplemente la que había sido una novela autobiográfica habría pasado a convertirse en una novela de ficción con publicidad intercalada.
Felizmente la agencia te habría transformado de persona en personaje, en marca, de la blogosfera. En cierto modo es como pasar a ser la actriz protagonista de una telecomedia inspirada en tu propia vida.

 Preguntábamos ¿Tienes un blog pervertido? Hoy en día es imposible no tener un blog de moda pervertido porque se ha prescindido de unos principios éticos mínimos.  Cuando se ausenta la justicia nada parece delito.  La perversión forma parte de la sustancia de la blogosfera.

Hay una falta de autenticidad inherente al espectáculo en el que se han convertido los blogs de moda. No se exige veracidad.
Se copian multitud de entradas sin citar las fuentes y la gran mayoría de usuarios miran hacia otro lado.
Los blogs de las celebridades son instrumentos de lucro personal que tienen el objetivo de crear insatisfacciones en sus seguidores, falsas necesidades, que se adornan como “propuestas de”, “experiencias compartidas”, con el fin último de esquilmar los bolsillos del público.
El sistema creado asume la práctica de que si Fulano promociona a Zutano se lleve una comisión porque Mengano ha picado en el anzuelo. Así el precio de las prendas no depende de su fabricación sino de una cadena de recomendaciones. Cuanto más larga y extensa sea la cadena mayor será la desproporción entre el precio del artículo y su verdadero valor. Otra cuestión es el “dropshipping” de las tiendas on line que han adoptado el formato de blog.    
Así la lista de faltas es extensa pero la lista de culpas es inexistente.
La valoración general de los blogs se basa en parámetros cuantitativos: interactividad, número de visitas, número de enlaces…  no en principios éticos y muchas veces tampoco en valores estéticos.
Hay una ley del silencio, un pacto tácito, en el que todo debe ser aceptado. Si alguien alza la voz sabe que será marginado. La respuesta más común al detractor es: “Si no te gusta no entres.” Una respuesta cargada de razón.
El fenómeno de los blogs ha desarrollado con su crecimiento un nuevo territorio donde la moral parece no tener cabida. Parece casi un chiste hablar aquí de la perversión de un medio de comunicación como son los blogs. Celebridades que protagonizan bitácoras editadas por profesionales de la comunicación a sueldo, propaganda que es proyectada en los lectores como vivencias reales de las blóguers. Todo vale y todo es ejemplar.
Nos surge una pregunta pesada pero no retórica ¿Hasta cuándo se tolerará la ausencia de unos principios éticos de referencia en la blogosfera?

Agradezco al equipo de La Crítica de Blogs esta colaboración.




1 comentario:

  1. rocio me gusta tu estilo aun no estoy al tanto de la moda asi para entenderlo pero me facina

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