COMPROMISOS

Por Asun Mayor

En Japón se cierran jardines de bonsáis. En la cuna de esas pequeñas maravillas que nos permiten disfrutar en casa de olmos, arces, pinos, robles y madroños, la afición se pierde.

No hay una única razón que explique este fenómeno porque, como todo fenómeno sociológico de cierta envergadura, son varios los factores que influyen. La falta de tiempo ha sido una causa importante. En una sociedad donde todo funciona rápidamente y la meta es ganar tiempo, dedicarse a observar árboles para comprender qué necesitan y cuándo es el momento adecuado para darles este o aquel cuidado, puede llegar a ser inviable. La falta de espacio es otra.

bonsaimania.com


Sin embargo, hay una razón de fondo que lo envuelve todo y que subyace arropada por la falta de tiempo y espacio, y es el rechazo al compromiso. Un bonsái, como cualquier ser vivo que dependa de uno, es un compromiso cuya fecha de caducidad se sitúa a años vista, de hecho los bonsáis llegaron a ser parte de las herencias de padres a hijos en otra época y era responsabilidad de quien los recibía mantenerlos en vida, cuidarlos y legarlos a su vez. Un compromiso que atraviese generaciones es difícil de asumir.

www.lailusiondevivir.com



La sociedad japonesa es una sociedad estresante, competitiva y dura, con tasas de suicidio elevadas en cualquier franja de edad. Desde 1945, cuando el ejército japonés se rindió sin condiciones, los japoneses han debido reestructurar muchas veces sus convicciones más profundas, desde la no divinidad del emperador a la quiebra de compañías emblemáticas y sus consecuencias de desempleo, en una cultura donde el trabajo de por vida y la vinculación afectiva con la empresa es tan natural como respirar. Todo ello ha dejado traumas profundos en la psique colectiva y es en esa reestructuración donde podemos, quizá, encontrar la razón por la que hoy en día se rehúye el compromiso.

www.invernaderosyjardines.com

Y, mira por dónde, resulta que nuestro país le lleva la delantera a uno de los países más avanzados del planeta y aunque las razones sean muy distintas, también se encuentran enraizadas en nuestra historia reciente. Durante demasiados años y en demasiadas cosas hubo que asumir compromisos dictados por la sociedad, el ambiente, "lo que había que hacer", y esos compromisos se asumieron desde la ignorancia y sin vuelta atrás. Por eso ahora es tan bueno no asumirlos, porque estamos aprendiendo a distinguir cuáles valen la pena y cuáles no y esto lo decide cada individuo en lugar de ser la sociedad, la legislación de turno o la voz de la autoridad quienes decidan por él. Y a eso se le llama libertad y es, con el amor, la más grande de las capacidades del ser humano.


2 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo Asun.
    La libertad para saber qué cosas queremos y cuáles rechazamos es básica para poder sentirnos medianamente bien.
    Pero a mí me asusta esa deliberada falta de compromiso que parece reinar en todos los ámbitos, si no eres capaz de implicarte a fondo con algo, si nada te parece que merece la pena como para obligarte a poner tu parte en que funcione, y los que te rodean hacen lo mismo, la sociedad que aparece es tan "ligth" que no alcanza ningún objetivo y al final acaba por estar sometida a los dictados de otros, que es precisamente lo que se trataba de evitar.

    ResponderEliminar
  2. ¡Gracias por tu comentario, Curra! Visto el panorama, es difícil tener ganas de implicarse en algo, empezando por los proyectos personales, que no tienen ni media garantía de futuro por más que uno se empeñe, estoy pensando en los jóvenes. Quienes nos gobiernan lo han hecho tan mal que les han convencido de que todo es comprable y vendible, que el dinero es el único fin válido porque lo compra todo (la justicia, sin ir más lejos) y claro, con semejante de-formación, ¿cómo puede uno pedir compromisos? Y claro que estamos sometidos a los dictados de otros, vaya, cómo lo sabes. Ya se encargan esos otros de de-formar y de anestesiar para que las cosas no cambien. ¿Tiene remedio? Yo creo que sí, solo que es a largo plazo.

    ResponderEliminar