LAS TALLAS

Por Asun Mayor, escritora.

 "Si quisiera vestir esqueletos, haría mortajas", comenta una diseñadora que disfruta vistiendo a mujeres que no están delgadas y a la que no cito aquí porque no he podido contactar con ella y no tengo su permiso.
Menciono el comentario porque estamos en verano, nos gusta ir fresquitos de ropa y… y por la calle se ven cosas y casos que dan mucha pena. Estamos de acuerdo en que, en los tiempos que corren, Rubens no es criterio para modelo de mujer y con toda probabilidad, tampoco es sano. Sin embargo, igualmente insano es no comer para responder al des-criterio imperante en muchos ambientes del mundo de la moda, según el cual una talla 40 parece ser sinónimo de obesidad mórbida.

Kalalina Wagener, otra visión de la Talla.


Tampoco ayuda el hecho de que prácticamente el cien por cien de las prendas que se visten en nuestro país llevan una etiqueta "made in.. la otra punta del mundo", donde el alfabeto es diferente y las tallas también y se dan errores involuntarios porque, igual que nosotros no distinguimos el trazo que representa un árbol del que representa un elefante, quien pega las etiquetas tampoco distingue entre un 9, un 8 y un 6 y bastante hace con sobrevivir en condiciones que, en el mejor de los casos, son infrahumanas.

Katalina Wagener, otro modelo de mujer es posible.

La deslocalización daría para escribir un libro y el triste, patético, dramático final del sector textil en Cataluña llenaría enciclopedias, pero no es de eso de lo que iba a tratar este artículo, sino del poder que tienen los diseñadores para cambiar el criterio según el cual a menos peso mejor modelo. No es posible, no debería permitirse, que una adolescente cuyo sueño sea ser modelo tenga que dejar de alimentarse para cumplirlo. Inducir al suicidio está considerado delito, ¿por qué no lo está preconizar un tipo de mujer que no se distingue de un muerto viviente?

Katalina Wagener, mujeres normales.


No es cuestión de peso o de curvas. No es cuestión de estética, aunque muy discutible es la belleza, la elegancia y la armonía de alguien que con 1m70 pesa cuarenta kg o menos, ni mucho menos es cuestión de dinero. Es cuestión de criterio. Y es aquí donde quien escribe se asusta porque la RAE define criterio como "norma para conocer la verdad". Seamos sinceros, si aplicamos esta definición al mundo de las tallas y pesos de las modelos, se nos pone la piel de gallina.


Katalina  Wagener, mujeres reales.

Fotos: Gentileza de Kalatina Wagener y Street Details.


1 comentario:

  1. Me quedo con tu último párrafo.A mi si se me pone la piel de gallina.¿Dónde están aquellas modelos de los años noventa?Para mi las mejores.

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