Uniformes

Por Curra

Cuando hace siglos la cultura se aprendía y se transmitía, básicamente, de forma oral la importancia de los símbolos era crucial y las gentes asociaban los conceptos que iban aprendiendo  a las imágenes que veían.

En ese contexto surgieron los uniformes.

Vestimentas portadas por determinado tipo de personas que las identificaban como pertenecientes a un grupo.



Con el tiempo fueron quedando relegados a  trajes regionales  o a una imagen profesional. Un elemento que ayuda a confiar en quien lleva esa ropa porque le supone una cierta preparación.


Es cierto que como dice el refrán: “El hábito no hace al monje” pero parece que cuando vemos subir a la cabina del avión a la tripulación perfectamente equipada, le suponemos una pericia, que en caso de aparecer con ropa cómoda y de diario, nos costaría más imaginar.




Tradicionalmente y sobre todo en los casos en que la profesión a la que iba unido el uniforme conllevaba  autoridad,  portaba una serie de adornos y elementos destinados a deslumbrar y dar cuenta de la jerarquía de quien los llevaba.


Últimamente, todo este lenguaje simbólico va desapareciendo de la vida profesional y no sólo cada vez se ven menos uniformes, sino que en la mayoría de los casos la misma ropa informal que se usa en la calle para ir cómodo, se emplea en el trabajo.
Empieza a resultar habitual encontrarte a todo un doctor en medicina, un arquitecto o un abogado, por citar algunas de las profesiones más habituales con una ropa tan casual que sus clientes tardan en reconocerlos.



Lo más llamativo del caso, es que  la moda de la calle, que se puede permitir el lujo de elegir su indumentaria, imita las vestimentas y elige los símbolos que tradicionalmente formaron parte de esos uniformes que parece que se quieren desterrar.

 En los últimos años las parkas militares en verde caqui son el uniforme urbano de toda la corte “fashionista” y las chaquetas armadas de corte también militar eran un imprescindible en todo armario que pretendiera estar a la moda.


Y es que en el fondo los humanos somos una pura contradicción.




Fotos: Aurora 3, Iberia  y Sastrería  Serma 

5 comentarios:

  1. Gracias Curra por este magnífico post.
    El Street style es una forma de uniformar...que necesita una revisión de los mensajes que transmitimos.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lourdes, es cierto que la moda es una forma de uniformar, y nos gusta usar las mismas cosas que los que nos rodean porque nos permite sentirnos integrantes del clan.
      Quizá fuera bueno repasar hasta qué punto es el clan el que decide lo que le va bien y hasta donde nos dirigen desde fuera.
      Besos

      Eliminar
  2. Lo has clavado, Curra. Los humanos somos una pura contradicción. Quizá en esto radique nuestra riqueza. Sacosdebesos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí María somos contradictorios y un poco locos, pero estoy contigo en que posiblemente sea eso lo que nos haga menos previsibles y más interesantes.
      Mil besos y gracias por comentar

      Eliminar